Empieza a cuidarte: adapta a tu vida hábitos saludables

Sentirse bien es más fácil de lo que parece y, seguramente, está mucho más próximo a tu alcance de lo que piensas. Tan solo debes romper algunos hábitos que ahora llevas y están creando resistencia a tu bienestar. Si tu meta es comenzar a cuidarte y no sabes bien cómo, te dejamos una guía para ayudarte a ello:

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1.     Planifícate

Cualquier cambio comienza con la idea clara de qué queremos conseguir. ¿sentirnos bien, perder peso, prestar atención a algún órgano en especial? Coge un papel y un boli y escribe cuál es tu meta. Ordenar tu mente te ayudará a establecer tus objetivos y verlos plasmados, serán una útil herramienta para poder enfocarte y proyectarte en ello.

2.     Presta atención a tu rutina diaria

Haz un ejercicio mental de supervisar cuáles son tus hábitos rutinarios actualmente. No pierdas detalle de ninguno de ellos, localízalos y, si es necesario, vuelve a escribir. Será bueno para saber qué es aquello que tenemos que cambiar.

3.     Localizadas las necesidades, comienzan los cambios.

Después de tener nuestras necesidades detectadas y organizadas nuestras metas, comenzamos a poner en marcha el cambio.
Desintoxicación: abandona cualquier hábito nocivo como el consumo de alcohol, tabaco u otras sustancias perjudiciales para tu salud que, además de perjudicarla, crean una situación de dependencia. Nuestro cambio no solo será una cuestión física, sino también mental.

Alimentación: apuesta por los productos naturales. Bien es sabido que somos lo que comemos, así que este es un elemento indispensable para fortalecer nuestro organismo. Es importante mantener una dieta equilibrada y basarnos en alimentos reales y naturales, que no hayan sufrido alteraciones químicas y sean respetuosos con el medioambiente y con nuestra propia salud. Actualmente contamos con tiendas online de productos naturales que nos ofrecen variedad de suplementos para complementar nuestra alimentación y facilitarnos el proceso de bienestar.

Ejercita tu cuerpo. El sedentarismo, o falta de actividad física, puede ser un desencadenante a enfermedades cardíacas, obesidad, colesterol e hipertensión. No es necesario marcarse metas inalcanzables en la práctica de deportes, sino adecuarlo al que cada uno se sienta bien o cómodo. Y si no te gusta o eres una persona a la que le cuesta establecer esta conducta, ¡no pasa nada! Es tan sencillo como salir a caminar, o sustituir el transporte que te desplaza al trabajo, por ir a pie.

Nutre tus emociones. Es esencial dedicar tiempo para nosotros, también interiormente. Huye del estrés y practica ejercicios de relajación. Siempre reserva un espacio de tu tiempo para regalártelo a ti con aquello que más te guste: lectura, paseos, cine… No todo es una cuestión física. La construcción hacia un nuevo estilo de vida comienza desde dentro.

Descansa. Un sueño de calidad mejora nuestro estado físico y mental. Es necesario que puedas dormir alrededor de unas 8 horas. Para que puedas conseguirlo, procura dormir totalmente a oscuras, controla el consumo de cafeína y los estímulos horas antes de acostarte.
El tiempo de cambio comienza hoy. Y nosotros esperamos haberte ayudado a ello.

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